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Sabemos que la calidad del sueño influye directamente en nuestra salud. Por ello es esencial dormir bien por las noches ya que ayuda a reparar nuestro organismo y lo prepara para afrontar una nueva jornada en las mejores condiciones. Seguir unas sencillas pautas antes de dormir pueden ayudarte a conciliar el sueño y que este sea realmente reconfortante.

 

 

 

Posibles causas para dormir mal

 

Son muchos los factores que pueden influir en la calidad del sueño. Un sueño reparador es esencial para gozar de un cuerpo y mente totalmente saludables y con las energías necesarias para afrontar un nuevo día en las mejores condiciones. Conocer las posibles causas que pueden influir en la calidad de nuestro sueño puede ayudarnos a mejorar nuestra calidad de vida.

 

Según los expertos recomiendan dormir como mínimo entre 7 y 8 horas diarias. Pero existen multitud factores que pueden interrumpir el ciclo biológico del sueño. Situaciones como el estrés, nerviosismo, edad o una mala alimentación, entre otras, pueden influir de forma negativa en nuestro ritmo circadiano. Este reloj interno se ve alterado afectando de forma negativa a nuestra salud.

 

Otras posibles causas que pueden afectar e interferir en nuestro sueño es la calidad de nuestro colchón y almohada, realizar una actividad física intensa justo antes de dormir, estar conectado a dispositivos electrónicos como móviles, tablets, ordenadores o televisión poco antes de irnos a la cama, temperatura y sonorización de la habitación inadecuadas, problemas físicos crónicos como artritis, entre otros.

 

 

 

Consecuencias de dormir mal

 

Dormir mal de forma crónica afecta directamente a nuestro estado de ánimo y salud. Por ejemplo, las cenas pesadas provocan pesadillas según una investigación que concluye que una mayor actividad digestiva de lo habitual poco antes de dormir puede interrumpir nuestro sueño varias veces durante la noche. Pero lógicamente existen muchas más consecuencias que afectan a la calidad del sueño.

 

 

» Dormir mal o poco puede acarrear graves consecuencias sobre nuestra salud, alterando funciones esenciales en el organismo que pueden llegar a afectar a la calidad de vida.»

 

 

Los trastornos del sueño pueden influir en la concentración de la persona y en su estado de ánimo. Si este trastorno se cronifica con el tiempo puede llegar a desarrollar ansiedad y depresión. Las personas que no logran descansar al menos 7 horas al día bajan su rendimiento tanto físico como mental afectando tanto en su productividad como su forma de relacionarse socialmente.

 

También se ha comprobado que dormir mal pone en riesgo ciertas dolencias que pueden derivar en sobrepeso u obesidad, así como problemas cardiovasculares e hipertensión. Por ello es conveniente tomar las medidas necesarias para paliar y mejorar los daños producidos por los trastornos derivados del insomnio.

 

En muchas ocasiones las pesadillas reflejan de manera subjetiva nuestro estado emocional. Una pesadilla es un trastorno que puede llegar a alterar nuestro ciclo del sueño. Una pesadilla perturbadora puede reflejar estados de ánimos o sentimientos negativos, como fobias o ansiedad. Un ejemplo es soñar que se te caen los dientes, que simboliza principalmente nuestros miedos e inseguridades.

 

Consejos para dormir bien

 

A continuación vamos a enumerar varios consejos que pueden ayudarte a dormir bien. Estas pautas están principalmente indicadas a mejorar la calidad del sueño y lo que es lo mismo, tu calidad de vida. Es importante educar y concienciar tanto a niños como a adultos en la correcta higiene del sueño. Es fundamental para lograr una buena salud adoptar unos adecuados hábitos del sueño.

 

Haz una cena ligera

 

Las cenas copiosas pueden producir malas digestiones, y con ello influir negativamente en el ciclo del sueño. Las cenas pesadas llegan a producir en muchas personas insomnio, por ello se recomienda tomar alimentos ligeros y fáciles de digerir, evitando un exceso de grasas saturadas y carbohidratos. También se debe controlar la cantidad de alimentos a ingerir. Las personas que apuestan por una dieta ligera y equilibrada tienen un sueño más reparador y descansan mejor.

 

No mires el reloj

 

En muchas ocasiones cuando intentamos dormir o cuando nos desvelamos a media noche tendemos a observar el reloj del dormitorio o incluso el del móvil. Esto podría interferir en tu ciclo del sueño y producirte insomnio. Intenta no mirar y volver a conciliar el sueño.

 

Realiza ejercicio físico

 

Sabemos que junto a una buena alimentación, la realización de ejercicio físico de forma regular ayuda a mejorar nuestra calidad de vida y salud. Realizar ejercicio moderado favorece un sueño relajado y confortable, ya que liberamos endorfinas (hormona de la felicidad) que nos proporcionan un estado de bienestar, reduciendo los estados de ansiedad y estrés.

 

Ruido, luz y temperatura del dormitorio

 

Estos tres factores influyen en la calidad del sueño. El ruido puede alterar nuestro ciclo circadiano y llegar a provocarnos insomnio, por ello debemos intentar aislar nuestra habitación de posibles ruidos externos. La luz del dormitorio debe ser mínima para ayudar a activar una sustancia llamada melatonina que regula nuestro reloj biológico. La temperatura juega una factor fundamental a la hora de conciliar el sueño. Se recomienda dormir con una temperatura comprendida entre 18ºC y 20ºC.

 

Desconecta antes de dormir

 

Se ha comprobado que estar conectado a dispositivos móviles, televisores, tablets y ordenadores poco antes de dormir altera nuestro ciclo del sueño. Como hemos comentado anteriormente al estar en estado de vigilia incrementamos los niveles de actividad, impidiendo activar la hormona de la oscuridad o también llamada del sueño. Esta sustancia se activa cuando desconectamos de toda fuente de luz.

 

No consumas alcohol, bebidas energéticas o con cafeína

 

Aunque sabemos que el consumo de alcohol puede producir somnolencia y ejercer un efecto depresor en el sistema nervioso, este efecto se diluye a las pocas horas, lo que provoca que podamos despertarnos a lo largo de la noche en varias ocasiones, impidiendo un sueño reparador. Las bebidas energéticas o con cafeína actúan como estimulantes y tonificantes del sistema nervioso, con lo cual nos mantienen en alerta y vigilia impidiendo conciliar el sueño.

 

La calidad del colchón y la almohada

 

La calidad de los material como el colchón, el somier y la almohada son muy importantes a la hora de conciliar el sueño y que este sea realmente confortable y reparador. Debemos elegir siempre un colchón de calidad con garantía de descanso que mejor se adapte a nuestra fisionomía y características.

 

Establece rituales relajantes antes de acostarte

 

Antes de irnos a la cama debemos seguir unas pautas o rituales prácticamente cotidianos para acostumbrar y educar a nuestro cuerpo a la preparación al sueño. Por ejemplo intentar, en la medida de lo posible, ir a dormir y despertarse a la misma hora cada día.

 

Toma infusiones para dormir

 

Algunas plantas medicinales contienen principios activos que ejercen una función depresora del sistema nervioso, calmando y tranquilizando nuestro organismo. Las más utilizadas para ayudarte a dormir son la valeriana, la tila, la manzanilla, la pasiflora o la amapola. Todas ellas contienen propiedades sedantes y calmantes, además de ayudar a conciliar el sueño.

 

Las siestas en su justa medida

 

Las siestas, en su justa medida, ayudan a descansar nuestro cuerpo en un momento puntual del día. Pero este breve periodo de tiempo, no debe exceder en ningún momento en más de media hora, ya que más tiempo podría afectar a los ritmos circadianos impidiendo conciliar el sueño por la noche.

 

 


 


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