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La higiene dental es un hábito personal muy importante para nuestra salud bucal y que debemos realizar diariamente. Muchas veces el cuidado de nuestra salud bucodental se vuelve algo tan rutinario que no se lleva a cabo de la mejor forma.

Por eso, el compromiso de llevar correctamente una rutina de higiene y el uso de los elementos más adecuados, como el cepillo de dientes, la crema o la pasta dentífrica, irrigador dental adecuado, antiséptico, enjuague bucal, etc., deben convertirse en los principales protagonistas para la salud de la boca. Si quieres saber más de estos accesorios imprescindibles para mantener una perfecta higiene bucal te invitamos a ver algunos ejemplos en www.cuidadodental.com.

Mantener una higiene dental diaria es esencial para evitar la acumulación de placa bacteriana, la cual puede llegar a deteriorar el esmalte de los dientes. Estos gérmenes serán justamente los encargados de desarrollar las terribles caries. Estas bacterias que, posteriormente dan paso a la formación del sarro y que, con el pasar del tiempo y con una inadecuada higiene dental, puede provocar enfermedades periodontales y la pérdida de algunas piezas dentales.

Sin embargo, si cuidamos correctamente nuestra cavidad bucal, nuestros dientes pueden verse sanos y bonitos, además de durar toda la vida. Así que, para evitar tener caries u otras enfermedades bucales, muchos dentistas profesionales recomiendan seguir esta serie de consejos para tener unos dientes más blancos y saludables, además, para mantener una eficaz higiene bucal diaria. 

Cepíllate los dientes tres veces al día

Normalmente, se recomienda cepillarse los dientes tres veces al día, durante tres minutos, es importante que lo hagas después de cada comida, preferiblemente en la mañana, al mediodía y en la noche.

El cepillado correcto ha de realizarse lentamente con movimientos suaves, cortos y elípticos, prestando especial atención a las encías, los dientes posteriores de difícil acceso y las zonas que envuelven las coronas de los dientes y los empastes.

Para llegar a estos lugares difíciles, se aconseja inclinar las cerdas del cepillo en un ángulo de 45°. Recuerda cepillar la lengua para remover las bacterias que ocasionan el mal aliento. También, es primordial sustituir el cepillo dental cada tres meses o antes, cuando las cerdas ya estén dobladas.

Usa hilo dental

El hilo dental suele ser el complemento perfecto para limpiar las superficies de los dientes a donde el cepillo no llega. Se recomienda emplearlo una vez al día, preferiblemente por la noche, puesto a que la falta de salivación mientras se duerme favorece la acción de la placa bacteriana.

Este elemento es importante ya que se encarga de eliminar esa placa y todos los restos de comida que se quedan acumulados bajo las encías y entre los dientes, previniendo así la aparición de caries y enfermedades de las encías.

Limpia con enjuagues bucales

Los enjuagues bucales o colutorios son un líquido que se utiliza para limpiar a profundidad las zonas más difíciles e inaccesibles del área bucal. Estos representan una ayuda importante a la hora de mantener tu boca saludable y evitar enfermedades e infecciones.

Ten en cuenta que estos no reemplazan al cepillado adecuado de tus dientes. Este se utiliza especialmente después de cepillar a diario tu dentadura, de esta manera, consigue eliminar completamente las bacterias que se acumulan dentro de la boca.

El uso frecuente de colutorios, ayuda a proteger tu boca de posibles bacterias, además de fortalecer las encías, prevenir la caries, eliminar el mal aliento y conservar los dientes siempre radiantes. El colutorio combinado con el uso de los irrigadores bucales también resulta muy recomendable.

Utiliza dentífrico con flúor

Usar crema o pasta dentífrica con flúor al momento de cepillar tus dientes es muy recomendable para prevenir la formación de caries, además de que ayuda a fortalecer los dientes y a mantenerlos sanos.

Visita a tu dentista

Es importante que asistas al dentista, al menos, dos veces al año, para que este te haga un chequeo general, empieza a ir desde la niñez, ya que las caries pueden aparecer desde el momento en que sale la primera pieza dental.

La revisión y opinión de un especialista es sumamente importante para evaluar el estado de salud de la boca. Esta visita regular permitirá al dentista detectar tempranamente cualquier enfermedad posible. Los problemas que se diagnostican a tiempo implican para el paciente tratamientos más rápidos y más económicos.

Esta visita al dentista se debe realizar al menos dos veces al año inclusive si no hay situaciones en las que no exista ningún problema dental. Igualmente, es aconsejable hacer una limpieza dental anualmente.

Cuida tu alimentación

Mantener una alimentación adecuada también influye mucho en la salud de tu boca. Lo ideal es llevar una dieta variada, sana y equilibrada, ya que esto también contribuye a fortalecer el sistema inmune para que pueda defenderse frente a cualquier infección en la cavidad bucal.

Ingiere alimentos como frutas y verduras, entre ellos puedes consumir melón, sandía, tomates, lácteos, etc., también evita el picoteo entre comidas y limita el consumo de dulces y azúcares.

Mastica chicles, estos te ayudan

Si pasas todo el día fuera de casa y no tienes la posibilidad de cepillarte los dientes después de cada comida, es muy recomendable que mastiques chicles sin azúcar, sobre todo los que contienen xilitol como agente edulcorante, ya que posee cierta acción bactericida. Comer chicle también estimula la secreción salival, y esta es, sin duda, uno de los mejores agentes anti caries que siempre ha existido.

No abuses de los blanqueadores

Aunque resultan bastante eficaces para dar mayor brillo y luminosidad a los dientes, cuando se emplean de manera excesiva y prolongada pueden llegar a dañar el esmalte. Efectivamente, una dentadura blanca y brillante es signo de una buena higiene dental y de un cuidado diario y constante.

Sin embargo, hay que tener especial cuidado en el uso de este tipo de productos, ya que los blanqueadores dentales pueden provocar ciertos desgastes en el esmalte de las piezas dentales, irritación de las encías, sensibilidad en los dientes, entre otros. Hay que tener en cuenta que los blanqueadores contienen generalmente componentes muy abrasivos.

Evita dulces o bebidas muy frías

Por lo general, comer muchas golosinas, dulces y cosas frías como hielo, helados, etc., son dañinas para tu boca. Además, estos pueden llegar a desgastar rápidamente el esmalte de los dientes.

No fumes

Este hábito además de ser poco saludable también aumenta el riesgo de sufrir cáncer de pulmón y otros tipos de cánceres. Asimismo, empeora problemas como los de encías y las caries.

Finalmente, realizar una correcta higiene bucal, llevar un estilo de vida saludable y visitar al dentista regularmente ayudan a tener una boca saludable y a que tus dientes se vean sanos, bonitos y puedan durar toda la vida.



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