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El descanso saludable y reponedor es esencial para gozar de una buena salud tanto física como mental. Cuando descansamos correctamente nuestro cuerpo repara y restaura nuestro organismo. Nos sentimos con más energía, mejoramos nuestra memoria y concentración, reducimos la inflamación, reparamos los tejidos musculares, reforzamos nuestras defensas…entre muchas otras funciones.

Sueño reparador, la base del descanso

Sabemos que descansar es primordial para nuestra salud. De echo según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la incluye dentro de los tres pilares básicos para obtener una vida saludable: una alimentación sana y equilibrada, realizar ejercicio regularmente y de forma moderada, y por último dormir un mínimo 7 horas al día.

En muchas ocasiones el ritmo de actual de vida desencadena en muchas personas trastornos del sueño y por lo tanto del descanso. Si estos trastornos se mantienen en el tiempo, pueden acaban afectando seriamente nuestra salud. Por ello debemos dormir el tiempo suficiente para que el descanso del cuerpo sea realmente reparador y regenerador.

» Podemos descansar y no dormir suficientemente, por ello denominamos descanso a ese momento en que no se hace ninguna actividad física. Podemos dormir perfectamente pero sin descansar o descansar sin dormir.»

Los factores que pueden influir para no descansar cuando dormimos son múltiples. En muchas ocasiones no damos importancia a dormir poco y/o mal, máxime cuando se cronifica esta situación. El hecho de no dormir ni descansar lo suficiente repercute de manera significativa en nuestra salud tanto física como mentalmente.

  • Las preocupaciones, miedos, ansiedad, estrés de la vida diaria son algunas de las alteraciones que pueden afectar en nuestra calidad del sueño.

  • La calidad del colchón y la almohada en función de nuestras necesidades es otro factor a considerar. Por ello se recomienda colchones gama alta como una garantía de descanso.

  • La luz interviene en el proceso de la hormona de la oscuridad o también llamada melatonina. Por ello debemos tener la luz mínima en el lugar donde vamos a descansar. La oscuridad activa la melatonina que ayuda a regular nuestro reloj biológico.

  • No se recomienda realizar ninguna actividad física poco antes de ir a dormir, ya que estaremos sobreexcitados. Tampoco debemos realizar cenas muy copiosas ya que ello puede afectar a nuestro descanso debido a la digestión.

  • La exposición a equipos electrónicos poco antes de dormir como móviles, ordenadores, tablets o ver la televisión pueden producirnos trastornos del sueño.

  • El ruido es otro factor a considerar. Debemos tener unas condiciones ambientales idóneas para no alterar ni interrumpir los ciclos circadianos durante el sueño.

Consejos y pautas para dormir correctamente

Debemos recordar que un sueño de calidad es un sueño continuo, sin alteraciones ni interrupciones durante todo su ciclo del sueño. Por ello vamos a enumerar algunos de los mejores consejos para dormir bien.

Una de las primeras medidas a considerar es si nuestro equipo de descanso cumple con su propósito, un descanso realmente reparador y regenerador. Son muchos los elementos a examinar como el tipo del material del colchón, su dureza en función de nuestra anatomía y peso, la firmeza de la almohada, así como si disponemos canapés abatibles calidad que garantizan la firmeza del equipo.

Otra pauta a considerar es el horario de descanso. Deberá ser, en la medida de lo posible, siempre a una hora más o menos fija. Ya que nuestro organismo es inteligente y se habitúa a esos horarios porque le resulta más cómodo conciliar el sueño.

Los estados emocionales influyen en la calidad del sueño. Si padecemos de estrés o ansiedad se recomienda tomar infusiones de plantas medicinales como pasiflora, valeriana o tila para conciliar mejor las distintas etapas del sueño y tener un descanso más reparador.

» Cuando no se duerme ni se descansa lo suficiente, el coste para la salud pasa factura tarde o temprano»

La rutina del sueño debe ser inalterable en la medida de lo posible. Horarios más o menos fijos, limitar o evitar ver la televisión antes de dormir, cenar alimentos ligeros para favorecer la digestión, mantener una temperatura adecuada en nuestra habitación, son algunas de las pautas a seguir poco antes que irnos a dormir. Estos hábitos ayudarán a conciliar y mantener un sueño reparador evitando el temido insomnio.

Descansar correctamente nos permite reponer energías y ánimos para afrontar un nuevo día. Es muy importante disponer de un momento del día para descansar, al igual que tener un sueño reconfortante y placentero durante la noche con un mínimo de 7 horas.




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