Comparte

La actividad física nos ayuda a mejorar nuestro estado de ánimo, nuestra capacidad física y junto a una dieta sana, conforman una trinomio imbatible. Pero a veces nos sentimos doloridos tras la práctica deportiva, no te preocupes. En este artículo te daremos algunos consejos para reducir y prevenir esas dolencias gracias al aceite de Árnica.

 

Beneficios y usos del aceite de Árnica

Seguramente alguna vez después de realizar ejercicio físico has sentido dolores musculares, inflamación en ciertas partes del cuerpo como en articulaciones o piernas, ello puede ser debido al sobresfuerzo realizado. Por suerte la naturaleza es sabia y nos regala remedios naturales como el aceite de Árnica con propiedades beneficiosas y curativas para tus músculos doloridos.

 

La Árnica (árnica montana) es una planta que crece en muchas montañas de Europa. Sus propiedades medicinales la convierten en tú mejor aliado contra las contusiones, lesiones deportivas, distensiones, fisuras fibrilares, artritis, etc… De la Árnica se elabora el aceite esencial, su máxima concentración en principios activos se produce durante su floración en agosto.

 

» Su aplicación se debe utilizar en dosis diluidas como por ejemplo en aceite de almendras, para evitar irritaciones en la piel.»

Su uso terapéutico se realiza vía externa para reducir los casos de inflamaciones locales por contusiones, hematomas, dolores musculares y articulares en general, gracias a sus propiedades antiinflamatorias. A nivel venoso tiene un efecto regulador de la circulación sanguínea aumentando su resistencia venosa periférica y mejorando de esta manera el riego sanguíneo.

 

Tener siempre a mano aceite de Árnica

Tras realizar una actividad física excesiva, nuestros músculos piden con urgencia una ayuda. Si hemos incrementado nuestra capacidad física más de lo que estábamos acostumbrados, seguramente hallamos acumulado ácido láctico en nuestros doloridos músculos, aumentando la inflamación de los mismos con pequeñas roturas microfibrilares. ¡ No te preocupes ! te vamos a dar tres magníficas pautas para recuperarte rápidamente.

• Lo primero te tienes que hacer es rebajar esa inflamación, una ducha con agua fría en las piernas o introducirse en una piscina con temperatura baja 12 a 15ºC, te vendrá de lujo. Si se trata de otras partes del cuerpo, mejor utilizar una bolsa gel fría.


• A continuación utilizamos el aceite de Árnica con masajes circulantes ascendentes en la zona a tratar. Ayudaremos a drenar y eliminar el hematoma producido.


Tomar proteína es una excelente opción. Gracias a estas moléculas recuperaremos y mantendremos sanos nuestra masa muscular. Os recomendamos que pruebas con batidos con un alto porcentaje de proteína.

Con estas sencillas pautas estamos seguros que te ayudaremos a relajar los músculos. Tras un entrenamiento es importante recuperar la tonicidad muscular con suaves masajes relajantes y ejercicios de flexibilidad.

Consideraciones antes de su utilización

Aunque la Árnica es segura, su uso esta contraindicada en mujeres embarazadas o durante la lactancia, así como en personas con sensibilidad cutánea. Consulta a tu médico especialista.



Comparte
Tienda Online