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El sedentarismo se está convirtiendo en un verdadero quebradero de cabeza según el último informe de la OMS. La falta de ejercicio o inactividad física conlleva ciertos riesgos para nuestra salud como problemas cardiovasculares, sobrepeso, hipertensión o problemas de tipo respiratorio entre otros.

Problemas y consecuencias de la vida sedentaria

El sedentarismo se esta convirtiendo en un arriesgado estilo de vida. Cada vez más personas adoptan este modo de vida, realizan poco o ningún tipo de actividad física. Esta inactividad supone un riesgo serio para la salud a medio y largo plazo. El sobrepeso y la obesidad están muy vinculadas a la falta de actividad, así como problemas cardiovasculares, hipertensión, diabetes, colesterol, entre otras enfermedades.

El estilo de vida del siglo XXI ayuda a la proliferación de este tipo de conductas. Los cambios producidos en las condiciones de vida en los últimos 20 años han reducido sensiblemente nuestra actividad física. La mayoría de trabajos realizan su actividad sentados, utilizamos medios de transporte urbanos frecuentemente como el metro o el bus y dedicamos muchas horas frente al televisor o a dispositivos móviles, tablets, videoconsolas, etc…estos hábitos influyen en nuestra salud ya que nos volvemos personas pasivas.

» Denominamos a una persona sedentaria, aquella que no supera las 90 horas de actividad física semanalmente, según la OMS.»

Como consecuencia de estos factores, nuestro organismo consume menos energía que hace 30 o 40 años. La energía corporal que no consumimos se trasforma en grasas. Cuando nos damos cuenta entramos en ese bucle que tanto nos cuesta salir. El origen de la indisposición es justamente esa falta de ejercicio, y la consecuencia, una cronificación sedentaria.

Como puedes observar las consecuencias del sedentarismo afectan de forma directa a nuestra salud. En algunos casos el sedentarismo es debido a causas circunstanciales como un accidente o un postoperatorio en el que debemos recurrir en algunas ocasiones al alquiler camas hospitalarias ya que vamos a pasar largos periodos de tiempo inmovilizados.

La actividad física frente al sedentarismo

El mejor tratamiento para combatir el sedentarismo es el ejercicio físico. Debemos iniciar una rutina de hábitos saludables para aumentar paulatinamente el número de horas realizando algún tipo de actividad. La realización de ejercicio físico moderado es una buena forma de empezar a conseguirlo.

Cuando nos referimos a actividad física no solo hablamos de ir a correr, salir en bicicleta o nadar, sino de estar físicamente activo, limitando en la medida de lo posible la inactividad. Las actividades domésticas como las tareas del hogar, la jardinería, el bricolaje entre otras, son también una manera de estar activos cuando estamos en casa.

Cuando iniciamos una actividad física después de mucho tiempo inactivos, debemos ir incrementando la intensidad poco a poco. Puede ser que en los primeros días o semanas estés algo cansado, con agujetas o incluso con dolores musculares, pero poco a poco te notarás más ágil, con más energía y con mejor humor.

» Recuerda que las actividades al aire libre y las de ocio, pueden ser tu gran aliado. «

En definitiva, la actividad física o el movimiento corporal produce un gasto energético mucho mayor al que tenemos cuando permanecemos en reposo. Al estar «activos» ayudamos a nuestro organismo a activar muchas funciones que mejoran considerablemente nuestra condición física, y por lo tanto nuestra salud tanto física como mental.



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